Papi, ya tengo una amiga

  • Papi, ya tengo una amiga!
  • Y, cómo se llama?
  • No me acuerdo.
  • Maria, Tere, .... (y mil más que se os pueda ocurrir).
  • No, no, no, ... (y mil veces no, un no por cada nombre equivocado).

Nuestra hija tenía una amiga y nosotros no sabíamos como se llamaba, como si llamarla AMIGA no significara nada.

La duda quedó despejada pocos días después, cuando mantuvimos nuestra primera entrevista con su profesora de P4, Edita. Le explicamos, que la cosa que más nos llamó la atención desde que estaba en el cole, fue el comentario que nos hizo al salir de clase el primer día, que ya tenía una amiga pero que no se acordaba de su nombre. Como Gisela estaba con nosotros, Edita le preguntó quien era, pero seguía sin acordarse y como todavía no recordaba todos los nombres de sus alumnos tuvo que consultar la lista y en ese momento conocimos tu nombre: Iris, sólo cuatro letras pero para mi hija significaron mucho a partir de ese momento.

  • ¿Con quién te sientas en clase?
  • Con Iris.
  • ¿Con quién has jugado?.
  • Con Iris.
  • ¿Con quién has ido en el autocar?
  • Con Iris.
  • ¿Con quién ...?, le preguntásemos lo que le preguntásemos, la respuesta era siempre la misma: con Iris.

Os hicisteis inseparables; cuando empezásteis a llamar por teléfono al menos una vez al día la llamabas y otra te llamaba Gisela, y eso que os acababais de ver en clase.

Hicimos muchas cosas juntos, que nunca imaginé que yo las haría, pero el tiempo hizo que os empezaseis a distanciar, aunque nunca fue un distanciamiento definitivo, y tu nombre no sonaba tanto en casa, pero seguiamos hablando de ti.

Jose

  Volver a página de aportaciones a la Web